diajo qe llamaría pronto y el teléfono nunca sonó...
se van esfumando con esta, todas las promesas
de palabras qe ya no tienen valor.
fue una fría despedida
después de un intenso calor.
y ahora entiendo qe qizás las cosas nunca fueron como las veía yo.
lo miraba a los ojos y no podía imaginar qe algunas vez me mentiría,
olvidé qe era tan humano como todos,
olvidé qe era tan débil como todos,
olvidé qe podía olvidarme,
qe de la nada podría tirarme, borrarme.
olvidé qe le había dado todo mí...
y ahora ya no hay nada
todo está v a c í o
.
viernes, 10 de julio de 2009
desde la cabeza de
constanza.
a las
7:34
arrinconado en aqí no miento
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario