...Es Martes y el día trae en su escencia un poco de confunsión, las hojas parecen moverse con una fingida naturalidad. Bajo el cielo los secretos se canzaban de aguantar y amenazaban con dejar al descubierto aqellas cosas qe no le había contado a nadie.
Qe bonito se veía cuando estaba en silencio... porqe cuando hablaba sus labios se difuminaban y le hacían recordar qe me había mentido, en sus ojos no se podía ver más allá... Lo qe le ponía nervioso y lo qe me dejaba cara a cara con alguien qe yo solía conocer... y ahora... ahora era más bien un extraño.
Habían pasado varios días y semanas desde qe no nos veíamos, pero esas horas no borraron los recuerdos y mucho menos el remordimiento. A veces, por las noches lo imaginaba riéndose de mí...
Como me torturaba imaginándolo acobijado en otras sábanas....
Sí, había sido el qien esa noche oscura había traicionado aqellos años de fidelidad entre nosotros y yo qien sin saberlo lloré pidiéndole perdón por lo acontecido bajo esa misma luna...Los dos ya nos habíamos echo mucho daño, yo buscaba dentro de mí el valor para hilar las palabras qe tanto me hacían tener miedo, pero simplemente no pude... Y me culpó, me culpó. inconsecuente, dejando caer sobre mi el peso del sentimiento qe le aplastaba a él.
lunes, 7 de septiembre de 2009
hojas sueltas de los últimos meses.
desde la cabeza de
constanza.
a las
20:08
arrinconado en aqí no miento
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario