sábado, 22 de septiembre de 2007

sueño 22 de septiembre

Estábamos ahí sentados, uno al lado del otro como muchas otras veces; sin mirarnos de frente, sin tocarnos, sin siqiera cruzar una palabra.
como muchas otras veces, haciendo como si ignoraramos la precensia el uno del otro, haciendo como si nos hubiésemos olvidado de todo lo qe alguna vez dijimos y como si hubiésemos olvidado todo lo qe alguna vez sentimos.

Sin embargo, ésta vez, cuando nadie nos miraba y como si no existiese nadie más en el mundo , me abrazaste.
Tú: echaba de menos tus abrazos.
Yo: yo también, no sabis como te echaba de menos...
Tú: Encerio, deberiai construir unos cuantos abrazos y regalarmelos para cuando los necesite....
Yo: ( entre rizas ) te echaba muuucho de menos.
Tú: Te amo mucho.
Yo: yo también te amo .

Y denuevo como si no hubiese nadie en el mundo, nos besamos.
No fue un beso diferente, no fue un beso apasionado, ni uno de película...
fue un beso en el qe sentí qe tu alma y la mía se encontraron y se fueron a pasear muy lejos; o bien, uno en el qe mezclamos todos nuestros colores...
Éramos tu y yo... como siempre debío haber sido.

Entonces, los últimos vientos del invierno, empezaban a soplar las débiles ramas del árbol qe nos cubría, y las hojas secas, resignadas a la ley de la gravedad, caían sobre nuestros cuerpos.
Iba a llover, nos había murmurado una nube morena qe acariciaba al sol lentamente.

Nuestros amigos corrían, algunos a la estación del metro, a sus casas, a casas ajenas, a la micro , a los autos, al techo.....
nosotros solamente nos qedabamos ahí,
la lluvia tampoco cabía en este mundo ... éramos solo tu y yo.

Nos tomamos de la mano y caminamos por ese camino , en el qe me alejo sola siempre y me encanta su paisaje.
Pero no cabe duda, qe el paisaje me encantaba mucho más cuando ibas tu a mi lado.

Pensé en un momento en el pasado, en las mentiras, en tu presente, tu relación, y en lo qe nos había echo alejarnos...
y qe yo estaba enojada contigo...
Pero la lluvia caía sobre nosotros, y a su vez, parecía borrar todas esas cosas qe teníamos qe dejar atrás...

y así caminamos muy lejos...
hasta terminar con esa dimensión perfecta,
para abrir mis ojos y despertar lejos de tí.
y aún te veo tan cerca como anoche y te puedo sentir,
más no sé, si en la misma situación en la qe pudimos unir nuestras vidas denuevo,
la pudiesemos vivir de la misma manera.
O bien, como si no recordáramos nada, dejaríamos qe las hojas y el agua taparan lo qe sentimos.

No hay comentarios: